AMPLIACION DEL INFORME TÉCNICO DE IMPACTO URBANÍSTICO Y AMBIENTAL.
Macroproyecto de ocio ecuestre y hotelero en el Autódromo de Terramar
Sant Pere de Ribes (Garraf)
Por Luis Toribio Troyano, Ingeniero Industrial Superior
Se procede al análisis técnico del proyecto promovido por Grand Prix Spain con el apoyo expreso del Ayuntamiento de Sant Pere de Ribes y del Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat. El expediente describe una operación de escala desproporcionada cuya viabilidad técnica, ambiental y procedimental resulta altamente cuestionable.
1. Proyecto especulativo: dimensionamiento y carga sobre el territorio
La actividad núcleo del proyecto gira en torno a un centro de eventos ecuestres de nivel Federación Ecuestre Internacional, complementado con competiciones y exhibiciones del mundo del motor, seminarios, congresos y ferias. A ello se añade:
- Complejo hotelero de 4 estrellas con más de 250 plazas hoteleras.
- Accesos viarios dimensionados para tráfico de alta intensidad.
- Aparcamientos para más de 1.500 vehículos.
- Presencia temporal de hasta 2.400 caballos, que implica la construcción de cuadras de más de 12.000 m² y grandes superficies de aparcamiento para camiones de transporte equino.
Desde el punto de vista ingenieril, el proyecto supera con creces la capacidad de carga del planeamiento urbanístico vigente y del propio municipio. Se pretende urbanizar de forma agresiva terrenos de vocación natural y agrícola, generando una cantidad de residuos orgánicos (purines y estiércol) cuya gestión no ha sido acreditada de forma solvente en la documentación disponible. Cualquier ingeniero ambiental detectaría de inmediato que la escala de 2.400 equinos temporales equivale a una carga residual comparable a la de un núcleo urbano de varios miles de habitantes, sin que se haya demostrado la existencia de infraestructuras de tratamiento adecuadas.
2. Proyecto turístico devastador: ruptura de corredores biológicos y pérdida de valores protegidos
La ejecución del complejo hotelero, cuadras y terrazas polivalentes (con uso mixto de aparcamiento) afecta directamente a suelo no urbanizable de especial protección situado fuera del circuito histórico. Esta actuación rompe el corredor biológico de la Riera de Ribes, que conecta el Parque del Garraf con los espacios de Els Colls y Miralpeix.
Se trata de terrenos incluidos en:
- Plan de Espacios de Interés Natural (PEIN), y
- Red Natura 2000 (espacio de importancia comunitaria y de especial protección para las aves).
La cementación adicional y la extensión urbana innecesaria suponen una pérdida irreversible de suelo agrario y de masa forestal. Desde la ingeniería territorial, la lista de impactos es clara y cuantificable: destrucción de hábitats prioritarios, aumento de la impermeabilización del suelo, presión sobre acuíferos y ríos, y fragmentación de la conectividad ecológica. Estos elementos forman parte de la sostenibilidad territorial obligada por la normativa europea y autonómica; ignorarlos no es una opción técnica, es un error de bulto.
3. Tramitación administrativa: prisas, promesas y saltos procedimentales
Uno de los aspectos más graves del expediente es su tramitación. Tanto la alcaldesa Abigail Garrido (Ayuntamiento de Sant Pere de Ribes) como el conseller Damià Calvet (Departamento de Territorio y Sostenibilidad) impulsaron un procedimiento fragmentado y paralelo que ha permitido:
- Acortar plazos de información pública y de alegaciones.
- Esquivar la valoración integral del proyecto como un todo.
- Reducir al mínimo la participación ciudadana requerida para una operación de esta magnitud.
Se han obviado requisitos legales básicos y se han cometido errores formales que, a juicio de cualquier ingeniero que haya tramitado expedientes de gran escala, justifican sobradamente la vía contencioso-administrativa. La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ya ha anulado la modificación puntual del PGOU precisamente por vicios de competencia y de procedimiento. La “ingeniería administrativa” aplicada no ha servido para agilizar, sino para generar un expediente vulnerable y, en última instancia, nulo.
4. Rechazo ciudadano: movilización técnica y social
La Plataforma Verda de l’Autòdrom aglutina entidades ecologistas, organizaciones políticas de la comarca y un amplio sector de la ciudadanía. Su oposición no es genérica: es técnica y documentada. Entre sus acciones destacan:
- Recogida y entrega de más de 15.000 firmas exigiendo la paralización inmediata.
- Presentación de mociones, alegaciones y propuestas ante las administraciones implicadas.
- Concienciación pública a través de movilizaciones y actos informativos.
El rechazo no es coyuntural. Es el resultado lógico de un análisis racional de los balances de agua, residuos, tráfico y protección ambiental. 15.000 firmas no son un capricho; son el reflejo cuantificable de que la ciudadanía percibe el proyecto como especulativo y devastador para el patrimonio natural y agrario del Garraf.
Conclusión de ingeniero
Un proyecto que concentra 2.400 caballos, 250 habitaciones hoteleras, 1.500 vehículos y más de 12.000 m² de cuadras sobre suelo PEIN y Red Natura 2000 no puede calificarse de “revitalización”. Es una operación especulativa de alto impacto que ignora los límites físicos del territorio, la normativa ambiental y los procedimientos administrativos obligatorios.
La realidad técnica y legal —como ya ha demostrado la sentencia del TSJC— acaba imponiéndose. El Autódromo de Terramar no necesita macroproyectos de lujo ecuestre; necesita un planeamiento riguroso, respetuoso con su historia industrial y con la capacidad real de carga de un entorno protegido.
Cualquier otra vía solo prolonga la incertidumbre y el daño evitable.