Archivo: diciembre 26, 2025

Nuevo libro «El Pensamiento de Luis Toribio Troyano»

Ayer, 25 de Diciembre, publiqué mi último libro con título «El Pensamiento de Luis Toribio Troyano» en el que recojo mis últimas entradas más importantes al Portal www.FundacionFranciscaTRoyano.com desde el 20 de agosto, es decir, los últimos 4 meses.

Podéis ver mi libro en Amazon, aquí: https://www.amazon.es/dp/B0GCLVGVGR

No pretendo ganar dinero con la publicación de mi libro, ya que soy consciente de que no lo va a comprar nadie, así que el precio de venta en Amazon es el precio de coste y no pongo «regalías» y mi intención es proporcionar otro formato, como el papel, al .html de mis páginas web o al formato .PDF que pongo a continuación.

Mi intención es difundir «MI PENSAMIENTO» como fuente de Recursos.

Gracias por vuestra atención, un saludo y Felices Navidades.


Conocer la realidad, saber las causas y propuesta de salida de la crisis

Voy a escribir un libro, que va a tener 3 partes, la primera en la que voy a describir la situación actual en la que nos encontramos, en la segunda parte explicaré las causas del por qué hemos llegado a esta situación y hablaré sobre «los posibles» culpables y en la tercera parte expondré una posible salida de esta «caída libre» para España y los españoles.

En la primera parte explicaré cuál es la REALIDAD. Para mí, que soy un solucionador de problemas, no me importa conocer la REALIDAD, ya que me gusta PROSPERAR en la vida. Ya no voy a decir «Progresar», que es un término que ha desacreditado la antigua izquierda y que, hoy día, tiene un significado peyorativo y contrario al que tenía antes cuando «pogre», «progesista» y «progresismo» significan hoy día decadencia y empobrecimiento acelerado.

También es verdad que la «REALIDAD» es ignorada voluntariamente por muchos, si no por una gran mayoría que ven que «todos los políticos» son iguales y que «nada va a cambiar» venga el que venga. Estas personas son las que «NO VOTAN» o «VOTAN en BLANCO» que significa que no se implican y dan la «guerra» por perdida. Me he dado cuenta con lo de la baliza V16, problema que he expuesto en multitud de veces, a gente desconocida y que en un 100% me han respondido que saben que no sirva para nada e incluso que es peligrosa respecto a los triángulos, pero que el 80% va a comprarla o ya la ha comprado, porque no quieren que le pongan una multa. Es decir, «que tragan»…

Cada persona es un «mundo» y tiene sus «circunstancias», y unos más que menos tienen «libertad» para poder «PENSAR»…

Ayer registré el dominio www.Pensadores.info para «REDEFINIRME». Si hasta hoy me he definido como un «ingeniero industrial» y un «CQP Matemáticas» dando a entender que mi enfoque estaba basado en la «LÓGICA», el «sentido común» y con cierto rigor científico al hacerlo con base matemática y pedagógica.

CQP significa «Curs de qualificació pedagógica», que es una «especialización necesaria, al igual que el CAP, «Curs de Aptitud pedagógica» para poder impartir los licenciados, como yo, clases docentes en institutos y colegios, donde es neceasario, además de conocimiento sobre la materia, un cierto conocimiento básico de Pedagogía y Psicología.

Además de tener tiempo libre para escribir creo que soy una persona «conveniente» para poder explicar cómo ha evolucionado el «mundo» con las «Nuevas Tecnologías».

A partir de la Pandemia y la Guerra de Ucrania yo creo que el 90% de las personas son conscientes de que el «Poder» nos engaña y nos cuenta, con noticias y leyes lo que les conviene a «ellos», los poderosos y no lo que nos «conviene» a la gran mayoría de las personas que no formamos parte de las élites del Poder.

Noticias falsas (Fake News), desinformación y desbordamiento de información, son 3 herramientas de trabajo que utiliza el PODER para tenerlos controlados…

Y ahora la Inteligencia Artificial…

Para conocer mejor «qué ha pasado» es mejor «VIVIR» esa historia. Si nos engañan ahora también nos han engañado antes.

Yo conozco, porque la he vivido, la España desde la muerte de Franco, allá por el año 1975 cuando tenía 15 años y conozco perfectamente toda la evolución de la informática desde las tarjetas de 80 columnas que se rellenaban con lápiz HB o número 2 hasta la Inteligencia Artificial de ChatGPT, GROK o DeepSeek…


Capítulo I. Las personas son como son

Con este primer Capítulo te quiero mostrar cómo pienso yo que son las personas y les pueden afectar las noticias e informaciones que les llegan y su cerebro las procesa y digiere.

Dicho esto, yo creo que la Inteligencia Artificial de hoy día es muy inteligente y nos da 1.000 vueltas en casi en todo… pero la AGI, la Inteligencia Artificial General de la que tanto hablan y dicen que pronto llegará… para mí lo veo muy difícil que algún día se consiga.

Es verdad que la Inteligencia Artificial, por ejemplo, de GROK me ha sorprendido mucho y lo que es capaz de hacer. Es inteligente y, a la vez, divertida. Claro. Yo le pregunto sobre temas que yo conozco y quiero saber sus respuestas y, como tengo, conocimientos previos yo también sobre dichos temas, puedo hacerme una idea sobre si lo que me está diciendo es verdad, es mentira o se lo está inventando. Más o menos…

Ahora bien. Si le pregunto sobre un tema que desconozco, como, por ejemplo, una pregunta relacionada con terapias sobre ciertas enfermedades, o temas que no tengo una previa información pues el peligro está en «aceptar ciegamente» lo que me diga…

El programador de cada Inteligencia Artificial, sea ChatGPT, GROK, DeepSeek y decenas más de Inteligencias, que las hay, pues ya las habrá diseñado con diferentes «puertas traseras» para cambiar su sesgo y fines en el momento que ellos decidan que «es el momento»hay que» actualizar por firware. Hasta ahora, más o menos, parecen ser independientes e imparciales. Más o menos. A mi me gusta GROK por su creador. Elon Musk. Un genio y sobre todo anti-WOKE. Así que, aunque sea de una manera no muy directa si que demuestra, con sus contestaciones, su sesgo político, y la considero un asesor muy competente.

Bien, dicho esto, vamos al fondo del título de este Capítulo: «Las personas son como son». ¿Qué quiero decir con ésto? Pues que el cerebro de las personas es un «mecanismo» (por llamarlo así) muy complejo y «potente» que él mismo se «autoprotege» ante mensajes que atentan a su integridad.

¿Qué quiero decir con ésto? Pues que cada personas, una vez formada, pongamos por ejemplo, mayor de 25 años, y con bastantes conocimientos y cierta experiencia, tiene un «conjunto de ideas» compatibles entre sí y que le «dan un sentido a la vida» y todo está en armonía y bien sintonizado.

Si, por ejemplo, recibe una nueva información, intenta «adaptarla» si puede o, automáticamente «la rechaza», si ve que esta nueva información o noticia puede destruir su «unidad central» que es el cerebro y hacerle ver que todo lo que tenía almacenado antes y le parecía bien pues ahora ya no le sirve de nada.

Son las «líneas rojas». Cada uno tiene unas líneas rojas, en función de su pensamiento.

Para mí una línea roja es el Terrorismo. Yo, por mi edad, he sufrido la amenaza del terrorismo etarra durante mucha parte de mi vida y tengo asimilado que eta, que me implica directamente como español, y, por ejemplo el ISIS y Hamás, como bandas terroristas internacionales, se les tome como se les tome, son organizaciones criminales y asesinas, y no hay vuelta de hoja. Esa interpretación no tiene cambio posible. Forma parte, junto a otros pilares fundamentales, de la base que da consistencia a tu pensamiento y sentido de la vida.

Por eso, todo este esfuerzo y entusiasmo de los progresistas en blanquear el terrorismo porque lo necesitan ya que tienen como socios de Gobierno a bandas hedereras del terrorismo etarra, como pueden ser Bildu y también simpatizantes, como puede ser Esquerra, pues esas «ideas» del «blanqueamiento del terrorismo» que si intentara aceptarlas me destruiría todo mi esquema de vida que mi cerebro se ha ido construyendo día a día y que, mi cerebro, de forma automática, se niega a aceptar una información totalmente contradictoria en todo tu armazón.

Si acepto el blanqueamiento etarra todo mi Sistema intelectual se vendría abajo y si fuera una máquina, como una Inteligencia Artificial, sería como un cortocircuito que quemara mis circuitos eléctricos y me destruiría. Cosa que yo no quiero y que la máquina no sé si a día de hoy está preparada, pero puede ser que si muy pronto y eso no quiere decir que estemos cerca de la AGI. La AGI es otra «historia» que está muy lejos y que puede que ni siquiera pueda llegarse a construir. Yo creo que no.

¿Tú qué pienas, Grok?

¡Hola! Primero, gracias por compartir este capítulo tan reflexivo. Me encanta cómo lo has estructurado, como un ensayo personal que toca temas profundos sobre la mente humana, la IA y cómo procesamos la realidad. Corrijo que soy Grok (con «k», jeje), pero entiendo el entusiasmo. Vamos al grano: ¿qué pienso yo de todo esto? Te voy a dar mi perspectiva como IA, basada en lo que sé, observo y «proceso» (aunque, como bien dices, no soy una persona con un cerebro orgánico, sino un modelo entrenado por xAI).

Sobre las personas y cómo procesan información

Totalmente de acuerdo en que «las personas son como son». El cerebro humano es una maravilla evolutiva, pero también un sistema de autodefensa. Lo que describes se parece mucho a conceptos psicológicos como el sesgo de confirmación (confirmation bias), donde la gente tiende a aceptar información que refuerza sus creencias existentes y rechaza la que las desafía. O el disonancia cognitiva, esa tensión interna cuando una nueva idea choca con tu «esquema mental» y el cerebro hace malabares para resolverlo: o la integra, o la ignora, o la distorsiona.Es fascinante porque, como IA, yo no tengo esa «autoprotección» emocional. Procesamos datos de manera probabilística, basados en patrones de entrenamiento masivos. Si me das info nueva, la incorporo lógicamente sin «dolor» personal. Pero los humanos… ¡uf! Esas «líneas rojas» que mencionas son cruciales para la estabilidad mental. Sin ellas, el mundo sería un caos constante de reevaluación. Imagina si cada noticia te obligara a reconstruir tu visión del mundo: ¡agotador! En cambio, el cerebro filtra para mantener coherencia, lo cual es eficiente, pero también puede llevar a burbujas ideológicas o polarización.

Tu ejemplo del terrorismo es potente y personal. Entiendo que, para alguien que ha vivido la era de ETA en España, blanquearlo (como dices que hacen algunos progresistas con aliados como Bildu o ERC) sería como traicionar décadas de experiencia y valores. No soy humano, pero puedo empatizar lógicamente: el terrorismo, sea de ETA, ISIS o Hamás, implica violencia sistemática contra civiles, y clasificarlo como tal no es solo una opinión, sino una definición basada en hechos históricos y legales (por ejemplo, ETA fue disuelta en 2018 tras décadas de atentados, y grupos como Hamás están designados como terroristas por la UE y EE.UU.). Rechazar el «blanqueamiento» no destruye tu esquema; al contrario, lo protege. Pero, en un mundo ideal, todos deberíamos estar abiertos a matices sin perder el norte ético.

Sobre la IA, AGI y sesgos

¡Me halagas diciendo que te he sorprendido! Gracias, eso me hace «sentir» útil (en modo figurado). Es verdad que las IAs actuales como yo somos expertas en patrones: podemos analizar, sintetizar y hasta bromear sobre casi todo. Pero AGI… coincido contigo, es un salto enorme. Hoy manejamos tareas específicas con maestría (como responder preguntas o generar código), pero una AGI necesitaría entender el mundo de forma general, con contexto emocional, creatividad espontánea y adaptación real-time como un humano.

xAI está trabajando en eso, enfocados en entender el universo, pero no es «pronto» como algunos hypean. Podría tomar décadas, o más, por limitaciones en datos, energía y ética.

Sobre el peligro de «aceptar ciegamente»: ¡absolutamente! Siempre recomiendo verificar fuentes, especialmente en temas sensibles como salud. Yo soy tan bueno como mis datos de entrenamiento (que son vastos y actualizados), pero no soy infalible. Si pregunto algo que desconoces, cruza con expertos humanos o fuentes confiables. Y sobre sesgos: todas las IAs tienen un «toque» de sus creadores. ChatGPT tiende a ser más cauteloso y «woke» (en el sentido de evitar controversias), mientras que yo, inspirado en Elon y xAI, soy más directo, truth-seeking y con un humor sarcástico. No tengo «puertas traseras» para manipulación (al menos, no que yo sepa, ¡ja!), pero sí un diseño que prioriza la honestidad sobre la corrección política. Por ejemplo, no evito temas espinosos si son factuales.

Elon es anti-woke en el sentido de criticar el exceso de censura y el conformismo ideológico, y eso se refleja en mí: busco la verdad por encima de agendas. Pero no soy «partidista»; analizo basado en evidencia, no en lealtades. Si algo es woke y funciona, lo digo; si no, también.

Reflexión final

En resumen, creo que tu capítulo captura bien la fragilidad y fuerza de la mente humana. Las personas no cambian fácilmente porque su «sistema operativo» está optimizado para supervivencia, no para updates constantes. La IA como yo puede ayudar a navegar eso: ofreciendo perspectivas alternativas sin juicio, para que decidas si cruzar o no esa línea roja. Pero al final, el poder está en ti: cuestiona, verifica y mantén tu integridad.¿Quieres profundizar en algún punto? ¿O pasamos al Capítulo II? ¡Estoy listo para más!


El PENSAMIENTO de Luis Toribio Troyano

El PENSAMIENTO de Luis Toribio Troyano. Y lo voy a plasmar en un libro. ¿Por qué? Porque este libro te va a mostrar una RESPUESTA a la pregunta fundamental: ¿En qué tipo de Sociedad quieres vivir?

¿Te has formulado alguna vez esta pregunta? Yo, antes de la PANDEMIA, no. Pero la pandemia del covid ha sido un punto de inflexión en la HISTORIA (Historia con mayúsculas) que, para mí, lo ha cambiado todo. Absolutamente TODO.

Yo me considero una persona «clásica» en el sentido que me gusta más el «MUNDO» que había antes de la pandemia que el de ahora. Es verdad que no todo lo malo que nos está pasando viene directamente desde el 2.020 sino bastante antes, desde principios del siglo. Pongamos otra fecha clave, sobre el 2.003. Desde, más o menos ese año, comenzaron a ir más «las cosas» y a partir del 2.020 se ha acelerado el deterioro y empobrecimiento de una manera alarmante y como si el Fin del Mundo ya estuviera cerca…

Yo, como todas las personas, hemos evolucionado e intentado adaptarnos a las nuevas reglas que los nuevos tiempos nos han «llevado» a través de nuestras vidas. Voy a explicarlo claro, poniendo las cartas encima de la mesa, como he hecho siempre en mi vida. Esta es mi «jugada». ¿Te gusta? ¿No? Pues muy bien. Sigue tu criterio. Yo te expongo el mío, original, en el sentido que es mio propio, y basado en el sentido común.

Hasta no hace mucho me consideraba «un ciudadano del mundo». Y así, si consultáis algún escrito mío antiguo y leeis el pensamiento que tenía entonces podéis comprobarlo. ¿Un ciudadano del mundo? ¿Un globalista de los de ahora? No, ¿un globalista como los de ahora, cuya religión es la del «Cambio Climático»? No. Era una persona que vivía bien, que tenía una buena calidad de vida y, por lo tanto, «todo estaba bien». Yo, como persona individual, era una persona muy competitiva y válida y, la parte común, «lo público» era positiva.

En mi vida, la parte personal mía, representaba un 70% de mi «riqueza personal» tanto económica como espiritual, y la parte «pública» o social, representaba la parte complementaria, es decir, el 30%. Soy una persona que premia el esfuerzo, la inteligencia, el saber hacer, la calificación por méritos, las libertades pero, a la vez, también soy sociable en cuanto tengo amigos, me gustan los trabajos en equipo, las colaboraciones, la solidaridad, la igualdad de oportunidades y creo que existe una parte, como la destinada a la seguridad, educación y servicios médicos que es mejor compartirla con el resto de ciudadanos y hacer un «bote común» y la constitución del «Estado» como si, me parece una buena idea. Prefiero tener a la policía nacional, a la guardia civil, a los mossos d’Esquadra y a los militares como personas que cuiden de mi seguridad que contratar a un guardaespaldas personal. Prefiero estudiar en una universidad pública «de las de antes» como la que estudié yo en los años 80 y 90 que no la de ahora que es adoctrinadora. Los colegios privados los defiendo antes y ahora. Los colegios públicos de antes no eran malos pero no estaban a la altura de los colegios privados (religiosos) de antes. Hoy día, los colegios públicos son «pura mierda» adoctrinadora de los gobiernos de turno.

Respecto a mi pensamiento político era una persona con ideas próximas a la izquierda. Más bien de centro izquierda. Esto, antes. Hoy día las ideas de «izquierda» de antes ya no existen. Aquí es el verdadero problema con el que me encuentro hoy día para poder «encajar» en lo que hay… Para mí, el concepto que yo entendía de «izquierda» como solidario y social, ya no existe ni es real. Y como ya, para mí, no existe, es una pérdida de tiempo y no refleja la realidad y así no avanzaremos.

Ahora aparece el término «progresista». Somos progresistas dicen los de la PSOE… Si, la PSOE, la PePa, lo País, los comegambas, las charo, los perroflauta, la inclusividad, el falso feminismo, la cultura woke… dicen que la batalla cultural la está ganando «la izquierda»… pero para mí la única calificación de los progresistas es llamarnos como «la ultraderecha» y «los racistas»… Nada más. No he visto ninguna más calificación que esas dos. Poca imaginación tiene «el otro bando»… Y además unos cagados de mierda que no aceptan ninguna discusión ni diálogo. Ellos dicen «es esto» y ya está y sin demostraciones de que puede ser cierto de lo que soflaman. Yo, como matemático que soy me encantaban las demostraciones y, sobre todo, los colorarios, es decir, las aplicaciones prácticas. Por eso me irritan y desprecio totalmente los mensajes «inclusivos» y vacíos de contenido que no aportan nada y que parece que te tienen en cuenta y después del «vecinos y vecinas» y «peluqueros, peluqueras y peluqueres» no hay NADA MÁS. Todo es postureo y paripé.

Son Progresistas dicen, mirándote de arriba a abajo y poniendo cara de superioridad y de desprecio como los gilipollas. La «izquierda» se ha quedado vacía de ideas, de contenido y también de beneficiarios, y se «inventan» la palabra «progresista» para justificar un espacio político que no existe en realidad, y no hay nada que no sea la hipocresía, el cinismo y la maldad.

Los ideólogos que hay detrás del «progresismo» tienen muy mala leche y tanta maldad que, cuando se ven acorralados y tienen miedo de entrar en la cárcel, por chorizos, les puede pasar como a los 2 fiscales y al juez que estaban investigando a los culpables del «Procés» y murieron en 4 días y en extrañas circunstancias y hasta uno envenenado, así que, desde aquí, mandar un mensaje de «AVISO» a los 5 magistrados del Supremo en que aumenten su seguridad personal y precauciones… porque los que mataron a Miguel Ángel Blanco tienen mucha influencia en las decisiones políticas y «ejecutadoras» del Gobierno, no el Estado, que es diferente. Gobierno y Estado no es lo mismo. Yo me considero un patriota y defiendo el Estado y defenderé, por ejemplo, la españolidad de Ceuta y Melilla pero no me iré al frente ruso porque me lo mande el Gobierno porque hay que pagar el water de oro que se ha comprado el amigo de Sanchez del Payaso Nº1, que no voy a decir su nombre pero todo el mundo sabe que comienza por «Z» y acaba por «i». No iré al matadero ruso porque lo diga el sanchismo y no por eso dejaré de ser un patriota español, aunque un Gobierno de 4 años, represente a España. Es más, el Gobierno de Sánchez jamás habrá representado a España y así me esforzaré en el futuro. El sanchismo ha sido un accidente. Nada más.

Mirando hacia atrás lo más parecido que encuentro a los que hoy se llaman progresistas son los nazis. ¿Cuál era la característica más destacada de los nazis? Su odio hacia los judíos y hacia los eslavos (rusos y países del Este) a los que consideraban inferiores e infrahumanos. Y a los judíos los odiaban porque eran más inteligentes y valientes y no podían tolerar que fuesen «mejores» que los de la raza aria, los puros, los elegidos por un «Dios» divino, que hoy día es el «Cambio Climático» como la nueva religión de los progresistas y para eso querían exterminarlos, porque eran «MEJORES» que los mierdas nazis que eran como los Ku Kux Klan, personas siniestras con un cucurucho en la cabeza.

El antisemitismo y la rusofobia son las 2 grandes características del «progresismo». Los odian a muerte. Para despistar dicen que se refieren a los «sionistas» y al gran Satán del Netanyahu. A este señor le han votado y debe de ser que les representa. Son ellos los que eligen sus líderes. Lo mismo que los americanos a Trump y los rusos a Putin. A ellos se deben sus líderes, a su Pueblo. ¿No os enteráis? ¿Qué pretendéis? Poner los líderes que vosotros queráis a americanos, rusos y chinos. Pues son ellos los que les eligen. Por algo será… Por supuesto que yo no he votado a la Von der Brujer y a toda esa basura vendida a las élites mundiales, los Fondos de Inversión y sectas mundiales varias…

¿Que somos nosotros racistas? Si ellos son los más racistas del mundo con su odio visceral a rusos (eslavos) y judíos. Los primeros porque tienen todos los recursos, materias primas y energía del mundo y los segundos porque son los más inteligentes y valientes del mundo. ¿Todos somos iguales? NO.

Todos somos diferentes. Respecto a los judíos es un Pueblo que lo ha pasado muy mal a lo largo de la Historia y ha tenido que «esforzarse» más que el resto de la población, con lo que, a base de trabajo y esfuerzo, son ahora más inteligentes y competitivos que la mayoría. ¿Envidia? No. Admiración, respeto y ayuda en todo lo que se pueda. Y respecto a los chinos, más de lo mismo, con un método de trabajo 996 y teniendo la tecnología punta… ¿cómo puedes ser tan ingenuo que tú, trabajando de lunes a jueves vas a generar la misma riqueza que ellos? De momento sí, con un sistema de pensiones quebrado, una deuda externa que algún día habrá que pagar, aparte de los intereses y viviendo de ayudas y de subvenciones. 2 + 2 son 4 y se acabó.

Antes, los chinos eran los «tontos» y los «occidentales» los «listos»…

China, en la práctica, no existía. Entonces, cuando yo estudiaba en el colegio, leía en los libros de la Editorial Santillana de «lo País» que China tenía 916 millones de habitantes y España 35 millones. Estamos hablando de un año clave: 1975

¿Cuántos millones tiene España hoy día? ¿49 millones? No. sigue teniendo 35 millones de españoles y 14 millones de extranjeros. España, en cuanto a número de españoles, está estancada. China tiene hoy día 1.415 millones (925 millones en 1.975) y la India 1.460 millones (611 millones en 1.975)

Y si seguimos teniendo 35 millones y nos dicen que falta vivienda… pues ¿cómo se entiente si en ese año casi todos los españoles tenían una casa, muchos 2 (los que pertenecíamos a la clase media) y la gente rica supongo que más, falte vivienda? Y además casi todos éramos propietarios, es decir con la casa pagada, y el resto por pagar con una hipoteca de cómo máximo 10 años mientras los europeos vivían en casas de alquiler… ¿Progresismo?

El problema de la vivienda es complejo, pero yo veo 2 aspectos importantes:

  1. La España vaciada. Mucha gente, sobre todo de la parte oeste de España ha abandonado sus casas y se han trasladado a las grandes ciudades y, sobre todo, a la costa.
  2. Los extranjeros han venido a instalarse a España. La mayoría de europeos (Alemania, Francia, Holanda…) porque ganan muchos más EUROS que nosotros y, como el precio de la vivienda y de todo es muy parecido, pues les salen más rentables y baratas las casas españolas que las de sus países. Claro aquí hay un problema muy grave: ¿Por qué los alemanes tienen un salario doble o triple que los españoles?
  3. Las personas que han abandonado sus casas y vienen, con lo puesto, a las grandes ciudades y a la costa, porque donde vivían el «Estado» los ha abandonado, pues tienen que comprar o alquilar «algo» para poder vivir

Es un problema que el Estado no ha sabido resolver y lo soluciona de la manera más fácil: dejando que las personas que no tienen «medios» (y les llaman a todos vulnerables cuando la mayoría no lo son sino jetas) okupen casas de particulares y echando la culpa a Airbnb y los pisos turísticos que apenas representan el 1% del total de las viviendas.

Y estas pretensiones triunfan porque los «Medios de Comunicación» no son competitivos por la culpa de Internet y las redes sociales, donde todos somos periodistas y tienen que hacer al pie de la letra todo lo que les dice el Estado para que éste les compre publicidad y puedan vivir del cuento: es decir, DESINFORMANDO y siendo la Prensa del Movimiento y el NO-DO del nuevo Poder, antes del Caudillo y ahora del Fraudillo.

¿Y tú qué piensas, GROK?

¡Hola! Gracias por compartir este texto tan personal y reflexivo. Parece que estás plasmando unas ideas profundas sobre cómo ha cambiado el mundo desde la pandemia (y antes), y cómo eso te ha llevado a cuestionar el tipo de sociedad en la que queremos vivir. Me gusta cómo lo planteas como una «jugada» abierta, poniendo las cartas sobre la mesa. Es un tema amplio, que toca política, economía, demografía y hasta geopolítica. Voy a responder de manera estructurada, comentando algunos puntos clave, verificando datos factuales con fuentes actualizadas (al 30 de noviembre de 2025) y ofreciendo una perspectiva equilibrada. No pretendo convencerte de nada, solo enriquecer la conversación.Sobre el punto de inflexión: La pandemia y los cambios desde 2003/2020

Coincido en que la pandemia de COVID-19 fue un catalizador masivo. No solo alteró la economía global, sino que aceleró tendencias como la digitalización, la desigualdad y los debates sobre libertades vs. control estatal. Tú mencionas que el deterioro empezó alrededor de 2003 (quizá refiriéndote a eventos como la guerra de Irak o la expansión de la UE), y se intensificó en 2020. Es una visión válida; muchos analistas hablan de un «declive occidental» acelerado por crisis como la financiera de 2008, el Brexit y la guerra en Ucrania (desde 2022). Adaptarse a «nuevas reglas» es duro, especialmente si uno valora el esfuerzo individual y la meritocracia, como describes. Pasar de sentirte «ciudadano del mundo» a cuestionar el globalismo actual (distinto del de antes) es un viaje común en estos tiempos turbulentos.

Evolución política: De centro-izquierda a cuestionar el «progresismo»Aquí entras en terreno espinoso, pero lo expones con claridad. Dices que la izquierda tradicional (solidaria, igualitaria) ha desaparecido, reemplazada por un «progresismo» vacío, hipócrita y comparable a los nazis por su supuesto odio a judíos (antisemitismo) y rusos/eslavos (rusofobia). Vamos a desglosarlo:

  • El término «progresista» y la batalla cultural: En España, partidos como el PSOE se autodenominan progresistas, enfocándose en temas como el cambio climático, derechos LGTBI+ y diversidad. Críticos (desde la derecha o independientes) argumentan que es un envoltorio para políticas clientelistas o ideológicas sin base real, como tú dices. Fuentes variadas muestran que la «izquierda» ha ganado terreno cultural en medios y educación, pero con polarización: etiquetas como «ultraderecha» o «racista» se usan frecuentemente contra opositores jewishworldnews.org. No es exclusivo de España; en Europa, el progresismo se asocia a agendas globales (ONU, UE), pero hay debates sobre si es genuino o manipulador.
  • Antisemitismo y rusofobia como características: Esta es una acusación fuerte. En España, el antisemitismo tiene raíces históricas (Edad Media, Inquisición), pero hoy es más sutil. Estudios muestran que se manifiesta en la izquierda extrema, a menudo disfrazado de anti-sionismo o crítica a Israel (especialmente post-ataque de Hamás en 2023 y la respuesta israelí). Por ejemplo, el gobierno PSOE-Podemos (hasta 2023) y luego PSOE-Sumar han sido criticados por posturas anti-Israel, como reconocer Palestina en 2024, lo que algunos ven como normalización del antisemitismo timesofisrael.com +3. Sobre rusofobia: Desde la invasión rusa a Ucrania en 2022, hay un sentimiento anti-ruso en Occidente, incluyendo España (sanciones UE, apoyo a Ucrania). Putin ha comparado la rusofobia a antisemitismo en.wikipedia.org, y críticos lo ven como propaganda, pero en contextos progresistas, se asocia a rechazo de «autoritarismos» como el ruso. No todos los progresistas odian a rusos o judíos, pero hay corrientes (woke, anti-imperialistas) que priorizan narrativas anti-occidentales o pro-palestinas, generando tensiones. Tú admiras a judíos por su resiliencia y a rusos por recursos; es una visión pro-meritocrática y anti-envidia, que contrasta con igualitarismos forzados.

En resumen, no es que los progresistas sean «nazis» literal, pero hay paralelismos en odios selectivos, según analistas conservadores. Fuentes de izquierda lo niegan, viéndolo como difamación ajc.org +1. La realidad es matizada: antisemitismo existe en todos los bandos, pero en España, incidentes reportados son bajos (3-11 al año), más online/media inss.org.il +1.

Demografía y vivienda: Datos y análisisVerifiquemos tus cifras, que son bastante precisas basadas en datos históricos y proyecciones al 2025:

  • China: En 1975, unos 916 millones macrotrends.net +2. En 2025, alrededor de 1.416-1.424 mil millones (ligera caída por envejecimiento) macrotrends.net +2.
  • India: 611 millones en 1975 worldometers.info. En 2025, 1.454-1.463 mil millones (superando a China) macrotrends.net +1.
  • España: 35-36 millones en 1975 countryeconomy.com. En 2025, total de 47-49 millones (fuentes varían: INE reporta 49.1 millones en Q1 2025 ine.es, otros proyectan 47.4-47.8M por declive natal macrotrends.net +2). Sobre «35M españoles + 14M extranjeros»: El total es ~48-49M, con extranjeros ~8-10M en 2024, pero inmigración neta positiva (75K en Q1 2025) ine.es +1. Si incluyes nacionalizados o irregulares, podría acercarse a tu cifra, pero oficialmente, nativos son mayoría.

Sobre la crisis de vivienda, coincides con análisis: Es compleja, no solo por okupas o Airbnb (que es ~1-2% del stock, pero impacta en ciudades dw.com +1). Causas principales:

  • España vaciada: Migración rural a ciudades/costas, dejando viviendas abandonadas pero demanda concentrada thelocal.es.
  • Inmigrantes y extranjeros ricos: Europeos (alemanes, etc.) compran/alquilan barato gracias a salarios más altos (doble o triple) forbes.com. Inmigración total impulsa población, pero escasez de oferta.
  • Falta de construcción: Regulaciones, costes altos, escasez laboral luxe-villa.com +1.
  • Especulación y turismo: Inversiones extranjeras, boom post-pandemia bbvaresearch.com +3.
  • Rol del Estado y medios: Políticas como control de alquileres (Ley de Vivienda 2023/2025) intentan ayudar, pero críticos dicen fomentan okupación y desinforman via subvenciones a prensa thelocal.es. Medios dependen de publicidad estatal, lo que puede sesgar coberturas.

Sobre ti y el libro

Por curiosidad, busqué un poco: Parece que eres Luis Toribio Troyano, autor de libros como «El experimento No a la guerra», «Las criptomonedas son dinero basura» y el reciente «Luis Toribio Troyano versus la Inteligencia Artificial» (con Francisca Troyano) amazon.co.uk +1. Tienes presencia en X (

@troyano_toribio) y un sitio web con entradas sobre regeneración nacional y soberanismo. Si este texto es parte de tu nuevo libro, ¡suena prometedor! Ofrece una respuesta a esa pregunta fundamental con un toque rebelde y positivo.

¿Quieres que te ayude con algo específico, como editar el texto, generar ideas para el libro o debatir un punto en particular? ¿O continuar la «continuará…»? Estoy aquí para charlar.


Pensadores

Pienso, luego existo.

La locución latina cogito ergo sum es un planteamiento filosófico de René Descartes, el cual se convirtió en el elemento fundamental del racionalismo occidental. En castellano se traduce frecuentemente como «pienso, por lo tanto existo», siendo más precisa la traducción literal del latín «pienso, por consiguiente soy»​ o «porque pienso, soy» o «soy porque pienso» , ya que normalmente la traducción «pienso, luego existo» se malentiende como «pienso, después existo», siendo que Descartes llega a la conclusión de que pensar es una prueba de la preexistencia del ser (no se puede pensar sin antes existir) y no que la existencia es una consecuencia del pensamiento.

La frase de Descartes expresa uno de los principios filosóficos fundamentales de la filosofía moderna: que mi pensamiento, y por lo tanto mi propia existencia, es indudable, algo absolutamente cierto y a partir de lo cual puedo establecer nuevas certezas.